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You Were Never Really Here

La banda sonora para la película You Were Never Really Here es el segundo proyecto de Lynne Ramsay junto a Jonny Greenwood, que ya habían trabajado juntos en We Need To Talk About Kevin (2011) — música que no fue lanzada comercialmente. A diferencia de sus obras para películas de Paul Thomas Anderson, la música para esta película tiene sonidos electrónicos y experimentales, además de cuerdas.

Cubierta You Were Never Really Here

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Lanzamiento 09.03.18 (digital)
13.04.18 (CD)
22.06.18 (vinilo)

Lista de temas

  1. Tree Synthesisers (4.27)
  2. Sandy's Necklace (3.38)
  3. Nausea (1.50)
  4. Hammer and Tape (1.23)
  5. Brothel (Bass Clarinet) (3.47)
  6. The Hunt (3.23)
  7. Dark Streets (1.52)
  8. YWNRH (3.56)
  9. Nina Through Glass (3.22)
  10. Votto(4.02)
  11. Dark Streets (Reprise) (1.53)
  12. Downstairs (0.50)
  13. Joe's Drive (1.23)
  14. Tree Strings (5.13)

Información técnica

Compuesto y arreglado por Jonny Greenwood
Producción, mezcla y grabación por Graeme Stewart

Cuerdas en tracks 01, 02, 06, 08, 09, 10, 12 y 13 por London Contemporary Orchestra. Dirección por Hugh Brunt.

  • Violines: Galya Bisengalieva y Sophie Mather
  • Violas: Robert Ames, Ian Anderson
  • Cellos: Oliver Coates, Reinoud Ford
  • Contrabajo: Dave Brown

Guitarra eléctrica, teclados, flauta, viola en track 04 y cello adicional por JG

Jonny Greenwood agradece a Lynne, Sharona, Bryce, Anginette, Clive Deamer y Stuart Jones. Dedicado a la memoria de David Tordoff.

Recortes de prensa

"¿Qué parte de la música te enorgullece más?
JG: Hay una pista llamada 'Tree' que es muy tierna – aparece en la escena del lago y después en los créditos de nuevo. También otras pistas en las que pude tocar la guitarra y un cello muy violento junto a los músicos. Llegaron al corazón de la película por mí."

¿Hubo alguna parte de la película con la que tuviste más problemas?
JG: La música para la parte final no fue fácil: la conclusión necesitaba algo que sonara definitorio, pero no triunfalista. Las flautas fueron clave, y los sintetizadores. El otro dolor de cabeza fue la orquestación. Trabajar en papel es genial, pero lento; quizá sea yo el lento. Sin embargo, me gusta tanto el proceso que no me gusta pedir ayuda. Todos esos meses de preparación y de repente tienes una sesión con los músicos – es un muy buen objetivo al que atenerse. Y cuando escuchas las cuerdas reales, te olvidas de cuando estabas tratando de adivinar cómo sonarían los pedales y los armónicos. En lugar de eso, quieres volver al comienzo. Es divertido pasar por todo eso porque aunque no funcione, siempre hay cosas que te mantienen interesado. [Jonny Greenwood — NME, 2018]