nada más lejano a la decepción

texto por Victoria Álvarez Rossato.

La gira del fascinante A Moon Shaped Pool sucede en esta atmósfera extraña de emociones encontradas. Queremos verlos. Queremos verlos en su mejor momento. La pregunta del millón es  “¿Será este?” La gira que los llevó a 12 países, 18 ciudades y mas de una veintena de shows fue una excusa. La presentación del disco mas esperado de los últimos tiempos fue un pretexto. El pretexto que todos usamos, la banda y nosotros, para encontrarnos. Y mirá si no nos encontramos.

En la magnificencia del disco observamos a la hermosa niña de la fiesta. Perfecta. Tiene luz propia, se transforma, oscurece y vuelve a su estado inicial sin que nos alcancemos a despeinar. El disco es bestial de principio a fin, sin puntos débiles, sin flaquezas. Sin embargo, esta gira nos juntó con todo el sonido del que nos hemos enamorado durante años. Canciones de guitarras, distorsiones y efectos que son atemporales. Para toda la vida. Y que el lugar que tienen se lo damos nosotros no dejándolas ir a ninguna parte.  Ahí vemos mas maduro que nunca a OK Computer con una participación casi co-protagónica en esta gira, a casi 20 años de su lanzamiento, desparramando canciones como si fueran parte de esta piscina en forma de luna.

La estructura sonora, el esqueleto, de OK Computer es puramente conceptual. Sus sonidos van ganando espacio y manejando el clima. Te llevan al inicio. Te traen de regreso al momento del disparo al corazón que fue esa obra maestra. Entonces, ¿por qué traerlos de vuelta después de tanto tiempo? Porque suenan perfecto acompañando al noveno álbum de Radiohead. Y es ahí, en medio de esa marea de emociones cuando sin siquiera imaginarlo, después de acelerar el ritmo cardìaco del público con “Idioteque”,  las dos guitarras enfrentadas empiezan a charlar entre ellas sobre “Let Down”. Imposible no emocionarse con esta primera versiòn en vivo, diez años después de la última vez tocada en un escenario. La canción más rompe-corazones de OK Computer se hace presente en el Madison Square Garden. Y es un himno que no tiene nada de protocolar. Una bomba emocional que irónicamente reza “don’t get sentimental, it always ends up drivel” y te deja retumbando los falsetes de Yorke recordándote que solo vos sabés donde estás y con quién. Y a todos en ese estadio se les prendió la lamparita. Mas que nunca lo sabían.

via GIPHY | Si Jonny, a nosotros también nos entró algo en los ojos…

La gira siguió pero nada volvió a ser lo mismo. OK Computer es una marca registrada sin logo. Es más que todos nosotros juntos.

gracias Silvina Yacante por los gifs!

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