El próximo 26 de Febrero, se estrena en Manchester una nueva versión de Horror Vacui, la composición para violín que Jonny Greenwood estrenó en 2019 en las BBC Proms. Jonny Greenwood estará presente en el bajo y la tanpura durante la velada, cuyo setlist también incluye una interpretación de Water (2012) y obras de Steve Reich y Lutos?awski.
A propósito de esta presentación, Jonny dio una pequeña entrevista para la web de la orquesta que lo acompañará, Hallé.
¿Por qué reescribiste Horror Vacui?
Comencé reescribiendo partes y terminé reescribiendo todo; en resumen, es una nueva pieza, con solo ocho fraseos de notas reutilizadas de la original. Debido a esto, probablemente no tenga sentido llamarla Horror Vacui – y solamente aceptar que es un concierto de violín. Es un privilegio que no merezco el poder escribir para cualquier músico, y cuando es una chance de escribir para Daniel y las fuerzas enormes de la sensacional sección de cuerdas de Halle, lo menos que puedo hacer es pasar un año enfocado en algo nuevo para ellos.
¿Cuál es la visión para la nueva pieza?
Partes de ella están tonalmente inspiradas en Tomita, que usó electrónica para imitar una orquesta de concierto en los 70s. Estoy tomando prestado de estos sonidos más experimentales y devolviéndolos a las cuerdas. Otros derivan de tratamientos electrónicos más contemporáneos. Para estos, me inspiré mucho en cómo Penderecki orquestaba la música electrónica y los sonidos que le eran contemporáneos en los 60s. Su rechazo a la electrónica – y la convicción de que los mismos sonidos pueden ser realizados más interesantemente con cuerdas – fue una influencia enorme para esta pieza. Cuando lo conocí, le mostré cómo nuevo software FFT podía manipular las grabaciones de cuerdas y transformarlas en mundos sonoros que eran bastante Penderecki. De lo que nos dimos cuenta es de que, al igual que hace cuarenta años, hacer que la orquesta interprete estos colores sería mucho más vívido e interesante que simplemente inyectar tonos digitales provenientes de parlantes maltrechos. Más cosas pueden salir mal con una orquesta y hay una complejidad más interesante en tratar de explotar las decisiones individuales y la personalidad de todos estos interpretes. La música que comienza con la presión de la barra espaciadora me interesa menos y menos; siempre quiero preguntarme ¿dónde está el peligro? en esto, el director es la clave; honestamente, creo que es una pieza de música para violin, orquesta de cuerdas y director – como iguales. Es un desafío para los interpretes – y para el director – pero nuevamente … esa idea de esfuerzo colectivo, para una presentación irrepetible, no se compara con nada para mí, y esa impermanencia es lo que lo hace completamente contemporáneo para mí.
¿Tienes un título para esta nueva pieza?
Concierto de violín. Para todo lo que un título arrastra consigo, este es el más honesto; es un violín solista, y una orquesta que acompaña (y a veces sofoca).
¿Cómo aparece el violín en este nuevo trabajo?
Se trata también de usar la orquesta como un repetidor del violín de Daniel, y de explorar cómo diferentes procesadores de sonido tanto digitales como analógicos pueden reinterpretarse con tecnología tan antigua como los violines, violas, cellos y contrabajos. Los resultados son, creo y espero, más complicados e interesantes que los originales electrónicos que los inspiraron. Son ciertamente diferentes cada vez que los interpreta una orquesta y eso es central en lo que me inspira.
Cabe recordar que fragmentos de Horror Vacui sirvieron además como base para «Foreign Spies», tema que abre Cutouts de The Smile.
