Por qué el futuro es lo clásico

Jonny Greenwood conversó con The London Times antes de sus próximos shows con London Sinfonietta.

Greenwood viajó a Australia por una residencia de 3 meses con la ACO y Tognetti, y trabajó de cerca en la composición con el conjunto, algo que recuerda como «un sueño cumplido».
«El plan era escribir algo basado en un poema de Clive James, porque adoro su poesía, pero sentí que estaba forzando algo por lo que, a fin de cuentas, no pude hacer que la pieza quede tan australiana como hubiera querido». Greenwood se autodenomina un ejecutor «semi-semi competente» de cuerdas, pero, en realidad es así como cualquiera se sentiría luego de pasar 3 meses con los virtuosos de la ACO. De hecho, él tocaba la viola en la Orquesta Juvenil de Thames Vale y estudió música durante la secundaria, aunque luego abandonó su carrera universitaria en Música y Psicología cuando Radiohead fue fichado por EMI en 1991. A diferencia de muchos músicos de rock, él puede leer y escribir partituras, aunque generalmente pide ayuda al conductor y arreglista Robert Ziegler: «cuando se lo muestro a Robert, él me dice ‘es demasiado alto para una trompeta’. Mi formación musical formal se detuvo cuando dejé la universidad». Hablamos sobre el pianista Glenn Gould (que apuntaba a niveles extravagantes de perfección en sus grabaciones de estudio y creía que las presentaciones en vivo (a las que odiaba) serían redundantes en el siglo XX. Greenwood, en contrapartida y a pesar de ser un programador competente y escribir todo el software que Radiohead usa en el estudio, ha desarrollado una desconfianza hacia la música grabada y es un ardiente evangelista de la música en vivo: «la música ha sido degradada por su omnipresencia. Ya no es necesario que la busques; es como un río desbordado. Y es por eso que es tan inmediato y poderoso escuchar, por ejemplo, un cuarteto de cuerdas tocar en vivo».

Leé la entrevista completa aquí.

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