Acá les dejo fragmentos de la entrevista publicada por Inrockuptibles, que pueden leer completa aquí.
– ¿Prefirieron salir de gira antes de correr el riesgo de explotar todos en el estudio?
TY: Es que nos hicimos muchas preguntas «existenciales». En realidad, la única pregunta que merece ser tomada en serio para un grupo es: «¿nos gusta lo que hacemos? ¿vale la pena continuar?». Estábamos macerándonos en nuestro propio jugo, así que teníamos que salir. Cuando nos juntamos para preparar estos conciertos, me acordé de una anécdota de The Velvet Underground: se dice que solían pasar seis meses en la sala de ensayo perfeccionando sus canciones y lograban temas increíblemente simples. Admiro ese trabajo de depuración: simplificar en lugar de complicar. A diferencia del estudio de grabación, el escenario limita las elecciones: uno no puede hacerse preguntas, solo hay una oportunidad. Además, para ser honestos, volver al escenario fue también una buena razón para salir de casa. Me estaba volviendo loco.
– En el estudio, la claustrofobia debe ser peor…
TY: Estar atrapado en tu casa con tus hijos es difícil, pero estar encerrado en el estudio durante semanas componiendo es aun peor. Nuestra maldición es tener nuestro propio estudio: como podemos pasar ahí el tiempo que queremos, el proceso puede terminar siendo algo frustrante. Las cosas se fueron postergando durante semanas, y recién se organizaron un poco más al final, cuando Spike Stent – el productor – vino a darnos una mano. Pero hasta ese momento estábamos muy cansados, no podíamos seguir grabando, hubo que darle un descanso a la cabeza…
– ¿El problema era humano o «estético»?
TY: Nos costó mucho volver a acostumbrarnos a estar juntos. Es natural: maduramos. Y no quiero que sigamos juntos a falta de algo mejor o sólo para tener una ocupación. Sería nefasto mantener vivo a Radiohead con un respirador artificial. Sin embargo, hay tantas cosas que soñamos y que aún no probamos. Nuestro mayor freno es ser «Radiohead»: no podemos liberarnos de esa carga.
– ¿Sos impaciente?
TY: Si, me frustro muy rápido, me exaspero… Y esta impaciencia crea un clima negativo en el estudio. Una de las nuevas canciones de Radiohead, por ejemplo, está volviéndome loco, hace meses que le damos vueltas sin llegar a un resultado. Y mi problema es que las canciones terminan por aburrirme… Sé que las mejores las escribí muy rápido, sin dudar. Ya no puedo esperar seis meses para que una canción se vuelva coherente.