Publicado originalmente por NME el 28 de Mayo de 2026. Texto por Andrew Trendell.
Ed O’Brien habló con NME sobre como la recuperación de un período de depresión y su «noche oscura del alma» ayudaron su nuevo álbum Blue Morpho, sobre la gira de regreso de Radiohead y el futuro de la banda.
El guitarrista lanzó su álbum debut Earth bajo el seudónimo de EOB en 2020. Con batallas propias y el regreso a Radiohead de por medio, describe los seis años desde ese momento «con altibajos pero mucho mejor recientemente». «He disfrutado al hacer este álbum, vivir un poco la vida, ser padre, atravesar un período difícil», le dice a NME. «Todo el mundo tiene esos momentos en la vida, pero logré salir del pozo y estoy agradecido por la experiencia. Siento que es parte del viaje que es la vida. Poder afrontarlo directamente con mi buena suerte; poder atravesarlo y sentirme completo es bueno».
Ese «período difícil» llegó junto con el segundo aislamiento debido a la pandemia de Covid, ya que Ed tuvo que detenerse por completo y esto lo obligó a reflexionar y conversar con traumas pasados. «No tuve opción», admite. «Creo que tienes que encontrar las raíces de la depresión. Leí When the Body says No de Gabor Maté. Básicamente, argumenta que la depresión, las enfermedades autoinmunes, el cáncer – todos ellos tienen raíces en la niñez. Reprimimos muchas cosas porque no las procesamos. Ese segundo aislamiento, cuando no podíamos ir a ningún lugar, me forzó a entrar a ese lugar oscuro, sentarme, sentirlo, no tenerle miedo, y confrontar mis miedos. Obviamente fue difícil. Se sintió muy desafiante, pero me he apoyado en la práctica espiritual por un tiempo, quizá 20 años. La meditación es la piedra fundamental. La primera pregunta que le hago a cualquier amigo mío que está en un mal momento es si medita. Es lo más poderoso que tenemos a nuestra disposición. Creo que deberían enseñar meditación en las escuelas».
Además de ayudarse con «la forma más sencilla y profunda de meditación – sentarse y enfocarte en tu respiración por 20 minutos cada mañana – Ed encontró el respiro necesario para trabajar en su álbum en el poder sanador de la naturaleza, en su casa en Gales. «Eso involucra meterte en agua fría, caminar y despertar», compartió. «Siempre he sido un chico de campo que ama los espacios abiertos, pero siento que la madre naturaleza no solo es extraordinaria sino también sanadora.
Uno de los problemas que tenemos como sociedad moderna es que nos despegamos de la madre naturaleza. Todas nuestras decisiones están hechas por gente en ciudades. He vivido en ambas, pero hay algo en el campo y en el poder de las estaciones».
Agrega que «hemos perdido la visión. Este planeta que hemos recibido como regalo me sorprende; escuchar el canto de las aves, encontrar quietud en la madre naturaleza, es en eso en lo que me apoyé».
Vivir sin un «jefe o un trabajo de 9 a 5» le permite a O’Brien el privilegio del tiempo y el espacio, y eso es algo que asegura lo ayudó a enfrentar su depresión de frente. «No tuve que medicarme por lo que pude sentir el dolor; sentí la oscuridad, caminé por el fuego. Eso lleva tiempo; no hay atajos. Vivimos en una sociedad que busca la gratificación instantánea».
O’Brien, con 58 años, comparte que los 30 años de mantenerse ocupado escribiendo y tocando en vivo los 9 álbumes de Radiohead y su rol de marido y padre lo ayudaron a «soslayar» y «mantener los fantasmas en la distancia». «Cuando llegó el segundo aislamiento, los fantasmas me tocaron la espalda y me dijeron que era momento de procesar esto, de reconocer todo esto», dice. «Cuando lo sientes, puedes procesarlo. Es el Infierno de Dante. En la mitad de la vida, me perdí en los bosques».
Al haber encontrado el camino para llegar al otro lado, O’Brien dice que se siente maduro y más completo en comparación con la última entrevista en 2020. «Si no hubiera tenido esa experiencia, estarías hablando con una persona muy diferente. Ese tipo no sabía qué tan perdido estaba; no estaba siendo honesto consigo mismo».
Si este período de quietud obligada hubiera llegado antes – supongamos que Radiohead se hubiera tomado una pausa tan larga en las dos primeras décadas del siglo – ¿hubiera atravesado un proceso similar?
«Es una buena pregunta», responde. «Nos tomamos de hecho un año sabático en 2012, y fue ahí cuando mi familia y yo nos fuimos a vivir a Brasil. No sucedió en ese momento. Tenía 44, y mis hijos de cinco y siete años ocupaban toda mi atención. Fue intenso y estábamos inmersos en tratar de ser una familia. No había espacio para que esto surja.
Mientras más envejezco, menos creo en el azar y en los accidentes felices. He tenido crisis de salud a lo largo de los años y siempre he intentado recuperarme. Durante años he sufrido con mi salud mental y depresión. Creí que lo controlaba con mi meditación, pero tu cuerpo a veces simplemente dice ‘OK, has hecho bastante, pero te vamos a dar con todo ahora’. Puedes manejarlo. Creo mucho en que el tiempo es todo. Reprimes cosas de tu niñez. Mi cuerpo y mi alma simplemente me dijeron que no era sostenible. Si quieres estar bien, si quieres estar entero, necesitas afrontar esto y procesarlo».
Al hacer eso, O’Brien se encontró cuestionando la forma en la que la sociedad maneja la «salud mental masculina», y encontró que la palabra y las platitudes que conlleva son insuficientes dados los «niveles de dolor que la gente siente».
«Esa frase, salud mental masculina, es muy inadecuada», asegura. «Es tan meh, tan insulsa. [Experimentas] algo muy intenso y esas palabras no le hacen justicia. Es una menospreciación de la salud mental».
Junto con medicina y terapia, O’Brien dice que la sociedad necesita considerar la totalidad de herramientas disponibles para la recuperación, especialmente la espiritualidad. «Somos seres espirituales viviendo en un cuerpo físico», asegura. «Mucha gente sufre y no se lo encuadra adecuadamente. He hablado abiertamente sobre mi depresión en el pasado y muchos jóvenes se me acercaron para hablar al respecto. Les dije que si miramos el mundo actual, la respuesta más legitima es una forma de pesar y depresión, porque es una mierda. Tenemos la forma más cruda de capitalismo, que desata guerras; hemos llegado a este punto ridículo en la historia.
Sabemos que no le sirve al planeta, a este hermoso hogar. Sabemos que no le sirve a la gente, y todos están tan enojados, fragmentados, torturados que no queremos usar ‘salud mental’. Nuestros líderes siguen como si nada. Y se preguntan por qué la gente se despega tanto de la política. Es porque todo el maldito sistema no tiene como objetivo gente feliz o un planeta feliz.
La gente se suicida para escapar ese dolor. La sociedad no quiere investigar cuáles son las causas. La causa es el maldito sistema que pone muchísima presión en la gente, deuda, tensión. La humanidad va a mirar atrás en 500 o 600 años y dirá que fuimos muy unidimensionales. Toda sociedad cree que es la más avanzada, pero en nuestro caso somos patéticos. Somos capaces de cosas extraordinarias, pero el sistema nos mantiene atados a un camino insostenible».
La idea de seguir el camino de lo extraordinario en la humanidad y naturaleza es central en Blue Morpho, lanzado esta semana. El álbum comparte el nombre con una mariposa nativa de Brasil que está asociada con nuevos comienzos y emergió de la «noche oscura del alma» del músico, con la motivación de este nuevo sentido de propósito.
«Parte de mi se preguntaba qué carajos estaba haciendo; había lanzado Earth y me sentía insatisfecho con partes de él. Me preguntaba si podia hacer esto. Además, no esperaba volver a ser parte de Radiohead, y eso me hacía preguntarme quién era y qué era mi vida.
Mi único propósito, además de ser padre y eso, era tratar de crear algo bello para el mundo, celebrar la belleza. Ya sea la belleza de la naturaleza o de las cosas que los seres humanos son capaces de hacer. Hay suficiente oscuridad en el mundo; traigamos algo de belleza y luz».
Además de enamorarse del proceso de escritura de letras «de una forma que nunca había apreciado», O’Brien también encontró una nueva «familia musical» en Paul Epworth y Riley MacIntyre (productores), y las colaboraciones de Shabaka Hutchings en flautas, Dave Okumu en guitarras y ESKA en voces. «Este álbum y su proceso me mostraron que voy a hacer esto hasta el día que me muera, independientemente de si la gente quiere escuchar o no», dice O’Brien. «Amo hacer música, y amo lo que produce. El proceso a veces fue muy incómodo, y eso es lo que me gusta. No solía apreciar la naturaleza de eso; era simplemente algo que debía atravesar. Ahora veo como sirve un propósito.
Quiero hacer otro álbum y tengo más que suficientes ideas para el próximo».
Compartió que «probablemente» no pasen otros seis años antes de que lance el tercer álbum – ya que el intenso período de padre ayudando a sus hijos a atravesar Covid y exámenes finales ha finalizado, ya que tienen 20 y 22 – pero su foco ahora está en Blue Morpho y en dejar que las canciones cobren vida en el escenario.
«Una de las mejores cosas que tiene el espíritu de Radiohead es que no nos da miedo fracasar», admitió. «Hay siempre peligro; siempre hay momentos musicales malos pero no importa porque estás buscando esos momentos de trascendencia que involucran elementos moviéndose en diferentes maneras».
Dadas las revelaciones de los últimos seis años como hombre, padre y artista, la idea de volver a Radiohead para su gira de regreso en 2025 ¿fue intimidante o estaba listo para el desafío?
«Fue sorprendente», dice. «Fue intimidante por cierto porque todos querían hacer que salga lo mejor posible y la última que hicimos [en 2018] no fue genial. Tenemos mucha suerte de que la gente quiera ver lo que hacemos, pero en el centro de todo solo hay cinco personas.
Tengo sentimientos fuertes al respecto y dije que si el amor entre los cinco está presente, todo va a salir bien y no tendremos que preocuparnos. Las canciones se tocan solas de cierta forma, pero si están el amor y los sentimientos entre nosotros – y estuvieron, y fue glorioso. Tocar en el escenario circular hizo que todo esté en el centro y que fluya desde ahí. Todos pudieron sentirlo».
Tanto que O’Brien disfrutó y apreció su lugar en Radiohead mucho más. «Si soy honesto, siempre me sentí inseguro con mi voz comparada con la de Thom al ser el único que armoniza con su voz sorprendente», confesó.»En nuestros comienzos tuvimos una serie de ingenieros de monitores y no podía escucharme cantar, y eso generó muchas inseguridades. Pero lo mejor de ser la voz principal y tener que trabajar en eso en el estudio es que para cuando vuelves a hacer coros en Radiohead, todo parece más sencillo.
Me encantó. Amé la confianza de pensar ‘puedo hacer esto’; poder cantar, poder estar al margen, fue sorprendente. Sentí que podia alcanzar a Thom en las voces por primera vez. Pudimos hacer cosas que quizá hubiera descartado hacer hace 10 años».
En este punto, le preguntamos si esta confianza quizá decantaría en Radiohead escribiendo un nuevo álbum, sucesor de A Moon Shaped Pool de 2016.
«¿De dónde sacaste que hay un nuevo álbum de Radiohead?», contestó con risas. «Sé que es de buena intención. La gente quiere escuchar un nuevo álbum de Radiohead. No puedo imaginarme porque no hemos hablado de eso. Creo que es porque el último álbum fue muy difícil de hacer. La historia de ese álbum es tan oscura; proyecta una sombra enorme. Preguntame de nuevo en seis años».
Por ahora, O’Brien finaliza diciendo que simplemente se sintió «afortunado como músico y como creador», y de poder estar en este lugar de paz. «Ya sea depresión, crisis de salud, salud mental, nervios, todo esto tiene un antes y un después», concluye. «Resueno más con el después; el después se siente bien».
