texto original publicado por NME, escrito por Andrew Trendell
Esta semana, Thom Yorke fue distinguido como parte de la Academia en la edición 71 de los Premios Ivor Novello, que celebra la habilidad, impacto cultural e importancia sostenida de composiciones musicales y visuales. Luego de la introducción por parte de Harry Styles, Yorke dio un discurso de aceptación apasionado [ver más abajo] en el que pidió mejor trata a los artistas por parte de la industria, antes de sentarse para ser entrevistado por Matt Everitt, de BBC 6Music.
Al ser consultado por las fechas en vivo de Radiohead en 2025, el líder de la banda describió la experiencia como «avasalladora». «Estoy muy muy feliz de haberlo hecho, pero si me hubieras preguntado antes de salir, no te hubiera podido responder. [Pensaba que] tenemos que ponernos en forma, amigo … esto me está matando, ¡es mucho trabajo!
Hay momentos que quedarán en mi memoria. Nos sentimos parte de todo tanto como el público. Honestamente. La primera noche en Madrid, caminar entre medio de la audiencia fue extraordinario. La primera noche en Berlin; las noches de lunes son kamikazes para cualquier persona, pero ahí tenías a 20.000 hipsters de Berlin volviéndose locos, diciendo que jamás olvidarían esto. Fue genial».
Cuando le preguntamos si volvería a salir de gira con la banda, respondió tímidamente «si, quizás», pero dio más detalles de su inminente nuevo álbum, a estrenarse a fines de este año. En la ceremonia, estrenó el tema «Space Walk». «Estoy tratando de finalizar algunas cosas. Es algo solista; estoy tratando de descifrar qué es; estoy mezclándolo. Lo hice con Sam Petts-Davies. Ha sido un proceso divertido y bastante diferente para mi.
Pronto sabré bien… por momentos pienso que es genial y que me gusta; eso es suficiente. ¿Qué más te puedo decir? Hay una canción llamada «lamebotas» [Arse-kissers].
Siguiendo la línea de los Ivors, Yorke describió la composición musical como «una forma de comunicarse cuando no hay otras maneras» y «como un gusano en mi cerebro haciendo túneles que tengo que sacarlo de ahí sino el bastardo vivirá ahí por siempre».
Sobre su discurso, Yorke explicó como el estado actual de la industria musical «es bastante similar a otros paisajes en los que la era del capo de la tecnología está llegando a su fin». «Han hecho mucho dinero y ahora creen que la tecnología puede de alguna forma sustituir la interacción humana; como si hubiera algo mejor allí afuera cuando claramente no hay», le comentó a Everitt. «Creo que es muy interesante que la misma gente que hizo todo eso ahora esté especulando con el valor de objetos – como pinturas de Picasso – encerradas en una bóveda, sin darse cuenta de que el modelo económico entero va a expirar a menos que pongan en práctica la redistribución. Por muy poco dinero, puedes apoyar a un artista que realmente te interesa y ayudarlo en sus comienzos».
Volviéndo sobre los primeros días de Radiohead, a comienzos de los 90, Yorke recordó cuando firmaron contrato con EMI Records. «Una de las cosas extrañas que recuerdo es conocer al tipo que era la cabeza de EMI en ese momento. Me miró después de que firmamos el contrato, me dio la mano y me dijo que llegaría lejos; que no tenía dudas al respecto; que si necesitaba algo que le avise, y esas cosas. Yo le agradecí y le dije que necesitaba una camioneta, un poco de dinero para instrumentos y que nos dejaran en paz por un par de años hasta que encontráramos nuestro camino. Me dijo que estaba bien. Eso hicimos y al final del segundo año, lanzamos ‘Creep’ y estábamos en los charts.
Después de eso nos pedían otro ‘Creep’ y nosotros nos negábamos. Después nos pedían otro The Bends, y después otro OK Computer y ahí fue que les dijimos chau. Nos dieron mucho espacio, si, mayormente porque nuestro management peleó por nuestros intereses».
Habló sobre su hijo Noah y su banda, Hex Girlfriend, y cómo le sorprende «la falta de visión» de los responsables de la industria. «No hace falta muchísimo apoyo para permitirle a la gente crecer y encontrar su camino. Para ser honesto, los Ivors estaban llenos de gente muy interesante – Jacob Alon especialmente. Me encantaría estar equivocado, pero sé que la forma en la que la industria está organizada actualmente es bastante miope. No tiene sentido. La verdad es que solo aprendes de tus errores. Hoy por hoy, cometes un error y estás afuera.
Ese es mi punto; esto es algo que aprendes. Es como lo que dijo Elton John: todavía lo emocionan las cosas nuevas. A mi también. Creo que lo dije un poco más extrañamente pero estoy de acuerdo. No quiero que la generación de mi hijo copie lo que hicimos. No necesitan hacer eso; pueden hacer algo mejor».
El cantante y solista dijo que esta «orgulloso» de lo que Radiohead alcanzó, pero que el mundo de la música debería pensar más en el presente y el futuro más que obsesionarse con el pasado. «En el mundo real, la gente necesita sentir que un artista aparece cada tantos años y sorprende a la gente. Recuerdo cuando escuché Nevermind por primera vez y pensé ‘OK, vamos’. Cada tanto sientes eso. De eso estoy hablando».
Agregó que «los Ivors son un testamento interesante de la importancia que la gente le da a la música. Para mi, es sorprendente en dos niveles: uno, que la gente quiera darme un premio; dos, que la gente se sienta así. Eso es genial.
Para mí, creo que cada generación necesita encontrar su idioma propio. La gente que acumula todo el dinero debería tener el sentido común de apoyar, si es que realmente les importa la música. Nada de cumplidos; simplemente mantener las cosas en claro. Páguenle a los artistas; déjense de joder con idioteces».
