Tom Skinner habló con RollingStone Japón sobre los orígenes de The Smile, el proyecto que en 2021 estrenó junto a Thom Yorke y Jonny Greenwood.
Publicado originalmente el 05 de Agosto de 2026. Texto original por Mitsutaka Nagira.
Cuéntanos cómo fue que te uniste a The Smile y cómo conociste a Thom Yorke y Jonny Greenwood.
Conocí a Jonny primero; pero de hecho ya conocía a Nigel Godrich, el productor que trabajó en casi todos los álbumes de Radiohead; habíamos trabajado junto antes. En ese momento, yo estaba en una banda llamada Zero 7, y grabamos 3 o 4 canciones para un álbum en el estudio de Nigel. Él fue el ingeniero, no el productor, y así lo conocí. Fue alrededor de 2005, 2006.
Entonces todo comenzó con el álbum The Garden de Zero 7, donde aparecen Skinner y Godrich.
Conocí a Jonny cuando estaba trabajando en la banda sonora de The Master, de Paul Thomas Anderson. En realidad, Jonny contactó a Shabaka Hutchings; Shabaka, el bajista Neil Charles y yo teníamos un trío llamado Zed-U, en 2008 o 2009. Jonny quería incluir un grupo de jazz en algunas de las escenas de la película. No sé cómo sucedió, pero aparentemente encontró un video nuestro en youTube (risas). Nos preguntó si nos gustaría participar de la sesión; viajamos a Oxford y grabamos algo para la película – eso fue alrededor de 2010 o 2011. Hay una canción llamada «Able-bodied Seamen» en esa banda sonora, que es en la que Shabaka y yo tocamos. Conozco a Jonny desde ese momento.
Entonces, ¿Jonny te descubrió por su cuenta?
Así es. Conocí a Thom en 2013. En ese momento, yo estaba tocando en una banda llamada Owiny Sigoma Band, un proyecto colaborativo entre músicos keniatas y londinenses, y habíamos lanzado tres álbumes con Brownswood Recordings. Más o menos cuando lanzamos el segundo álbum (Power Punch), Thom y Nigel estaban de gira con Atoms for Peace. Les gustó lo que hacíamos y nos invitaron a abrir para ellos durante su gira europea. Salimos de gira juntos, y ahí fue cuando conocí a Thom. Para ese entonces, ya era parte del círculo de Thom, Jonny y Nigel.
… y ellos se conocían hacía más de una década.
El primer impulso con The Smile fue un email que recibí en 2018 de Jonny. El asunto era «puesto vacío» (risas). Cuando lo abrí, decía algo sobre él y Thom y una nueva canción que tenían y que querían trabajar con un baterista diferente esta vez; aparentemente Nigel y Jonny sugirieron mi nombre al mismo tiempo. Me preguntaron si estaba interesado, y de ser así si quería ir a Oxford para una sesión con él y Thom.
¡Muy sorprendente! ¡y casual!
Por supuesto, estaba muy feliz. Unas semanas después, los tres nos reunimos en Oxford y antes de que me de cuenta, estaba tocando en el mismo cuarto con Jonny y Thom. Durante los primeros días, creo que simplemente zapamos sin parar; fue genial. Inmediatamente, sentí que había química entre nosotros, y tenía la sensación de que iba a ser bueno. Pero no comenzamos a trabajar juntos en ese momento. Ellos estaban de gira con Radiohead, así que no nos vimos por un año más o menos
Nos volvimos a reunir en 2019, ensayamos algunas veces más y fuimos al estudio de Nigel y grabamos durante dos semanas. Gran parte del primer álbum, A Light For Attracting Attention, – o al menos los cimientos – se grabaron en esas dos semanas. Ese fue el verdadero inicio de The Smile, pero la pandemia llegó en 2020 y el proceso se interrumpió por un largo tiempo, así que llevó varios años completar ese álbum, pero pudimos terminarlo y lanzarlo en 2022.
¿Qué tipo de música tocaron en esa primera zapada en 2018? ¿Era algo que tenía un objetivo claro, o era algo así como una audición?
(Risas) Jonny fue el que dirigió todo desde el comienzo. Él es el que inició The Smile, así que tenía algunos riffs e ideas preparadas. Por ejemplo, una de las primeras que tocamos fue «The Smoke». Claramente, no era como es ahora; era solo un riff en ese momento. Teníamos un montón de otras ideas, algunas de las cuales terminaron en el álbum y otras no. En retrospectiva, creo que las primeras semillas de las canciones que terminaron en el álbum. Thom trajo algunas ideas, y los tres las desarrollamos y les dimos forma. Y así se transformaron en las canciones del primer álbum.
Pero no fue una audición (risas). Desde el primer momento, tenía la sensación de que iba a funcionar. Nos sentimos cómodos tocando juntos, y la atmósfera era muy relajada. Los tres congeniamos rápido. Fue muy natural nuestra reunión, así que la música comenzó muy naturalmente.
¿qué crees que buscaban Thom y Jonny en ti desde el principio?
No creo que hayan tenido una idea de qué buscaban. Pero conocían lo que había hecho, la música que tocaba y habían estado escuchando mi música por un tiempo. Así que creo que me invitaron porque querían crear algo nuevo juntos, colaborar. No había expectativas … simplemente «se Tom»; eso fue todo.
pero tu música tiene muchos elementos diferentes ¿no? Hay elementos de África Occidental, electrónica, incluso improvisación…
Si; creo que uno de los aspectos principales de mi enfoque es la exploración del ritmo. Creo que fue renovador para ellos eso. Además, soy el tipo de persona que puede transformar ideas en realidad en el estudio relativamente rápido. Puedo inmediatamente transformar una idea en realidad y tocarla; puedo hacer eso bastante rápido. Entonces, cuando comenzamos a trabajar juntos, pudimos movernos bastante rápido. Cuando teníamos una idea, inmediatamente la poníamos en palabras y la tocábamos. Desde ahí, la desarrollamos; creo que ese tipo de abordaje fue algo nuevo para ellos también. Siempre atentos al momento y a hacer música intuitivamente. Creo que el estilo de producción también fue novedoso para ellos.
Y además de eso, teníamos mi propia experiencia hasta ese momento – por ejemplo, la improvisación que mencionaste antes, y tocar y estudiar música de todo el mundo, especialmente de África. Creo que todos esos elementos resonaron con ellos de una nueva forma, y con su sonido. Personalmente, sentía que un nuevo tipo de música, muy fructífero, estaba emergiendo de esta colaboración entre los tres.
las ideas surgieron muy rápidamente, y el estilo improvisado es muy diferente a como Radiohead o Atoms for Peace componían. ¿Tenían la intención de hacer algo diferente a lo que hicieron en el pasado?
Según entiendo, la producción de Radiohead toma mucho tiempo para completarse por varios motivos. Por supuesto, no soy miembro de Radiohead así que no conozco muy bien la situación. Pero una de las razones por las que amo sus canciones es por la forma en la que construyen sonidos y canciones. Siempre hacen música muy interesante. Sin embargo, creo que el proceso de producción que siguen naturalmente lleva tiempo. Es por eso que creo que al trabajar conmigo, y poder corporizar ideas inmediatamente debe haber sido una experiencia nueva para ellos. Poder materializar una idea y usarla como base para desarrollar algo – creo que esa velocidad fue algo emocionante para ellos. Así que sí. Para ellos, debe haber sido una forma diferente de hacer música.
¿Te presentaron ideas desde los primeros momentos en la composición del álbum?
Me parece que fue más un viaje; fue un proceso similar a eso. Por ejemplo, «The Smoke» fue una de las primeras que tocamos juntos. Teníamos una idea clara de lo que sería la canción desde el comienzo. Pero con otras canciones fue diferente. Intentamos diferentes enfoques; cambiamos arreglos, cambiamos la forma de tocarlas; fue un proceso de prueba y error hasta que conseguimos lo que sentimos era la mejor versión. La versión del álbum es la culminación de un proceso largo.
Pero creo que esto es igual en cualquier otra banda, e incluso para solistas. Quizá tienes una idea al comienzo, pero el producto final es solo una de varias posibilidades. Algunas canciones, como «The Smoke» estaban casi terminadas desde el comienzo, pero otras requirieron una búsqueda en términos de cómo tocarla de la forma más apropiada. Esas canciones tomaron un tiempo en ser completadas, y debes recorrer diferentes caminos para encontrar la forma final.
Pero me gusta ese proceso. Creo que el atractivo de hacer álbumes y música es el proceso de continuamente buscar la forma más apropiada para cada canción. Y esa «respuesta» no es siempre la misma. Cuando la comienzas a tocar en vivo, quizá veas otra forma. Puede que reconsideres y pienses que quizá la canción sonaría mejor de esta otra forma, o te aburras de tocarla de una forma y quieras tocarla diferente.
Ante todo, la música es fluida
Por ejemplo, muchas de las canciones que tocaré en Cotton Club hoy no fueron escritas originalmente para un trío, sino para un quinteto o bandas más grandes. Así que para tocarlas como trío, debes volver a arreglarlas para que sean apropiadas para la configuración. Explorar la misma música en diferentes configuraciones y arreglos es interesante y creo que es una idea normal en la música que hago.
¿Podrías contarnos un poco más sobre cómo comenzaron y cómo produjeron su primer álbum, A Light For Attracting Attention?
Se superpone con lo que ya te conté, pero desde el comienzo teníamos ideas y fragmentos. Teníamos varios riffs e ideas, algunas con letras de Thom y otras sin. Primero, fuimos al estudio y simplemente exploramos sonidos. En ese proceso, rápidamente terminamos con más o menos 10 ideas para canciones; quizá más. Desde ahí, seguimos trabajando hasta que se convirtió en un álbum completo, y así fue como hicimos ese álbum (risas)
Hacer música es algo que me divierte mucho. Como ya dije, terminamos la base del álbum en las primeras dos semanas. Pero después de eso, debido a la pandemia y otros factores, llevó otros dos años completarlo. Durante ese tiempo, continuamos refinando el proceso meticulosamente, re-grabamos partes y agregamos otras nuevas, en un continuo desarrollo de la producción.
En un momento, tuvimos la idea de agregar una sección de vientos. Como tengo conexiones en el mundo del jazz y conozco muchos otros músicos, junté un grupo de músicos y los invitamos al estudio. Escuchar el sonido de los vientos fue algo muy agradable. Fue una maravilla.
Y como Jonny es un genio con los arreglos de cuerdas, también agregamos eso. Así fue como la escala se amplió progresivamente, haciéndose más rica. En retrospectiva, ese álbum fue sin duda una de las grabaciones más agradables en las que participé.
¿Podrías contarnos un poco sobre las canciones que llevaron más tiempo para completarse y terminaron siendo más elaboradas, y qué canciones surgieron más rápidamente?
Por ejemplo, personalmente creo que «Skrting on the Surface» surgió relativamente rápido. La batería es una toma en vivo, y es una sola toma. La grabé antes de que la canción esté terminada, cuando no sabíamos en qué se convertiría; pero nuestra interpretación en ese entonces se convirtió en el núcleo de la canción. Pudimos grabar la interpretación original rápidamente, pero después le agregamos varias cosas y la desarrollamos de a poco.
Lo mismo pasó con «The Smoke». La base de la canción surgió rápidamente. Pero en ese punto, Thom todavía no le había puesto letras, así que llevó tiempo terminar eso y pensar en el arreglo de voces. No podemos dividir claramente entre «canciones que se terminaron pronto» y «canciones que tomaron tiempo», porque cada cual tuvo su propio proceso. Con «The Same», la primera canción del álbum, intentamos diferentes versiones. La versión del álbum suena bastante electrónica, pero originalmente sonaba más a una banda de rock. Por algún motivo, no se sentía correcto; esa es una canción que llevó tiempo en alcanzar su forma final. Lo mismo pasó con «Thin Thing». Pasamos mucho tiempo editando esa canción. Originalmente, era una zapada, pero construimos la canción editando lo que tocamos. Teníamos el material bruto de la interpretación, pero tuvimos que pensar cómo combinarlos para hacer una canción completa. Además, cuando decidimos tocarla en vivo, tuvimos que pensar cómo reproducirla y eso llevó a repensar la forma de tocarla (risas), e incluso tuvimos que cambiar algunas partes. Por eso, llevó un tiempo considerable completarla, pero el proceso fue divertido. Y lo mismo pasó con «A Hairdryer». Esa canción nació naturalmente de una zapada, así que es una canción que todavía disfruto tocar. Al final de todo, hacer música es mayormente más sobre el proceso. Como si hubiera más de una forma de romper un huevo (risas), hay innumerables formas de terminar una pieza musical.
Parece que cuando tocan juntos, no solo graban material para editar luego, sino que componen al mismo tiempo
Hay mucho de eso. Creo que gran parte de la música que hemos hecho tiene mucho de improvisación. La música es como una conversación de tres. Para mí, The Smile es una banda en la que los tres siempre nos estamos comunicando. Siempre y cuando escuchemos cuidadosamente al otro y prestemos atención a lo que surge en el momento, naturalmente podemos movernos en la dirección «correcta». Al menos, eso pienso yo. Por eso es que incluso cuando zapamos, no solo grabamos material. Por supuesto, grabamos lo que tocamos. Incluso durante los ensayo y zapadas – con el teléfono incluso; nos aseguramos de registrar todo. De esa forma, podemos volver a escuchar y reflexionar sobre lo que estábamos haciendo en ese momento. Por ejemplo, «A Hairdryer» nació de una zapada larga, probablemente de unos 10 minutos. Escuché la interpretación después, cortamos las partes necesarias y de a poco le dimos forma a la canción.
Es fácil imaginar que, como eres baterista, sugieres ritmos y cadencias, pero en realidad eres también compositor y productor; imagino que hiciste mucho más que solo tocar la batería. ¿Hay canciones que se basaron específicamente en tus ideas?
Para mí, The Smile es un proyecto colaborativo de tres. Es algo que los tres creamos basados en un diálogo constante. Por eso, soy parte del proceso de decisiones y de composiciones desde el comienzo. De esa forma, todas las canciones son iguales. Por supuesto, hay canciones que siento expresan particularmente mi estilo. Habiendo dicho eso, creo que mi individualidad se refleja en todas las canciones.
«Skrting On the Surface» es una de las que recuerdo mejor. Esa canción nació de una interpretación muy libre,casi como una grabación de una sola toma; recuerdo muy bien la sesión de grabación. Después de la interpretación, Thom reaccionó diciendo «creo que capturamos algo especial», y yo tenía la misma sensación. Por eso, en términos de lo que contribuyo personalmente, esa canción tiene un significado especial para mi. Pero no solo me involucro en la interpretación; también soy parte de todos los pasos del proceso, desde la composición y los arreglos a la producción y las decisiones. A fin de cuentas, cada canción es una obra de los tres.
También escribes melodías, ¿no?
Thom escribe las letras y es el que las canta, así que las melodías y voces vienen de él. Habiendo dicho eso, los tres siempre trabajamos juntos para darles vida. A veces sugería diferentes maneras de encararlo o daba mi opinión, pero en general es Thom – el cantante – el que dirige las melodías y las voces. No hay duda de que él es el centro de eso.
Creo que la forma en la que creas ritmos cambia la melodía y la música en sí misma; en ese sentido ¿hay canciones además de las lanzadas en la que sientes que hayas contribuido mucho?
Eso es cierto para todas nuestras canciones (risas). No importa qué canción elijas, puedo decir que fue creada por los tres juntos. En el sentido opuesto también; Thom y Jonny a veces sugieren tocar cosas en la betería de otra manera. Por eso, nuestra producción es siempre un diálogo y colaboración entre tres. No solo la producción sino también las presentaciones en vivo; los tres estamos involucrados en eso.
De hecho, muchas de las canciones de nuestro segundo y tercer álbumes (Wall of Eyes y Cutouts, de 2024) nacieron en las giras. Cuando finalizamos el primer álbum salimos de gira con solo eso; no teníamos suficientes canciones para un set completo, así que comenzamos a escribir muy rápido (risas). Escribíamos durante pruebas de sonido.
Componíamos y ensayábamos, y si pensábamos que sonaban bien para tocarlas en vivo, a veces las hacíamos esa misma noche. Hubo una época en la que agregábamos una canción nueva al set casi todas las noches. Continuamos escribiendo canciones durante la gira, por lo que para cuando terminamos la primer gira, teníamos un montón de canciones nuevas listas para el álbum siguiente (risas)
Eso es increíble (risas)
Así fue como desarrollamos las canciones para el segundo y tercer álbum. De hecho, grabamos muchas de las canciones para esos álbumes en las mismas sesiones. Creo que teníamos unas 25 canciones para ese momento; muchísimas. Por supuesto, hay muchas canciones que no terminaron en los álbumes, pero esas canciones también tienen potencial de tomar forma en el futuro. Ahora somos una banda con un repertorio bastante rico.
Entonces, hubo momentos en los que crearon canciones durante ensayos y las refinaron en vivo ¿no? Eso parece bastante común en el jazz
Así es. Hay otras canciones en las que empezamos a trabajar antes de salir de gira, pero muchas de las del segundo y tercer álbum se desarrollaron en vivo. Por ejemplo … dejame pensar. «Read the Room», «Under Our Pillows», y «Friend of a Friend» son ejemplos. Tocamos esa canciones una y otra vez durante ensayos y pruebas de sonido, de a poco terminándolas y después las agregamos al setlist cuando sentimos que estaban listas.
«Bending Hectic» es el mejor ejemplo de esto. Creo que es una canción donde mi influencia es bastante clara, especialmente en el intro. Creo que refleja mucho mi enfoque libre del jazz y mi energía. De hecho, una de las mayores inspiraciones para esa canción fue Benny Maupin (conocido por su trabajo con Miles Davis en Bitches Brew). ¿Conoces el álbum The Jewel in the Lotus? La primera canción, «Ensenada», particularmente tuvo una gran influencia en mi al tratar de encontrar el camino en «Bending Hectic». Escuché mucho ese álbum en ese momento, y creo que naturalmente se ve en mi forma de tocar.
Oh, esa es una inspiración inesperada
Es muy divertido poder tocar así en el marco de una banda de rock (risas). Y también es interesante poder hacerlo frente al público de la banda. En lo que a mi respecta… no sé, pero espero que a través de los elementos de jazz y la improvisación en mi forma de tocar, la gente que no tuvo mucha exposición a ese tipo de música encuentre este tipo de música improvisada interesante. Me haría feliz poder traer una nueva forma de disfrutar la música. Lo que noté con los shows en vivo de The Smile es que, por supuesto, hay mucha gente que sigue a Radiohead hace mucho, pero también había un gran número de gente joven; es muy bueno ver eso. Sería genial si el público joven que viene a ver a The Smile también se acerque a mis shows solistas, y que The Smile fuera el disparador de una nueva forma de disfrutar la música para ellos.
«Foreign Spies» de Cutouts no tiene batería. ¿Cuál fue tu contribución a la pista?
(Risas). Es cierto. De hecho, la primer versión de la canción era bastante diferente. Repito esto mucho, pero el hecho de que no toque un instrumento no significa que no esté involucrado en la canción. Estoy involucrado en la producción de todos los temas de comienzo a fin. Independientemente de si toco o no, soy parte de la composición, producción y las decisiones.
«Foreign Spies» fue una canción que llevó tiempo terminar. En las primeras versiones, tocaba el piano, pero al final sacamos el piano y lo reemplazamos con sintetizadores. Y de hecho, hay batería en esa canción. Seguro que es difícil notarlo, pero hay un platillo al final (risas). Escúchalo atentamente. Por eso, aunque no sea de manera prominente, no significa que no participo de la canción. Los tres estamos involucrados en cada canción. Es por eso que The Smile es una banda.
Cutouts tiene algunas canciones con onda afrobeat, y hay más canciones con ritmos diferentes a los que hay en los primeros álbumes ¿Fue tu idea?
Ese álbum es definitivamente muy diferente a lo que hicimos antes. Pero no fue solo mi idea. Es el resultado de los tres trabajando en la música juntos. Definitivamente hay una canción con onda afrobeat … ¿cuál era?
¿»Zero Sum»?
ah, «Zero Sum», hmm, si.
¿O «Eyes and Mouth»?
Ah, «Eyes and Mouth». Esa es una que desarrollamos en la gira, y la grabamos una vez para el primer álbum, pero no estábamos satisfechos con el resultado, y por eso no la usamos. La seguimos tocando en vivo después de eso, pero no podíamos grabar una versión que nos satisfaga. Luego, después de mucho tiempo, finalmente lo logramos. La influencia del afrobeat es muy clara en esa canción. «Zero Sum» también es divertida. Sin embargo, no creo que el ritmo sea afrobeat; más bien, es una mezcla de varias cosas. Creo que es más post-punk. Por ejemplo, me hace pensar en Talking Heads. Por supuesto, esa es mi opinión. Fue muy divertida de hacer y me gusta lo corta que es.
Y también está «The Slip». Comencé a armar esa canción a partir de una grabación de mi batería. Fue bastante espontánea, basada en una interpretación que hice en un momento sin pensar mucho. No había letras o nada, solamente la batería. A partir de eso, corté y pegué la interpretación y la edité para crear una estructura. Al mismo tiempo, Thom seguí trabajando en la canción. No hay una forma fija de trabajar; todo se reduce al proceso mismo. Si yo estoy trabajando en una canción y no tengo más ideas, paso a otra cosa por un tiempo. Después de una pausa, vuelvo a eso. Así exploro la música y encuentro la mejor forma para la canción. El proceso es divertido y liberador; creo música de manera muy natural, sin ponerme presión.
Creo que hay muy pocos músicos de tu generación que no hayan sido influenciados por Radiohead. Estoy seguro, no eres una excepción, pero ¿cómo crees que te han influenciado?
Si, han sido una gran influencia; no puedo negarlo (risas). Fueron y aun hoy son una banda que representa a nuestra generación. Personalmente, han sido una gran influencia; cambiaron mi visión de la música. Especialmente Kid A. La primera vez que escuché ese álbum, me sorprendieron; pensaba «oh, ¿se puede hacer esto? ¿una banda de rock puede hacer esto?» Me sorprendieron mucho. Creo que la magnitud de la influencia de Radiohead en nuestra generación es inconmensurable. Son una gran presencia para mí y es difícil expresarlo. No sé bien qué decir (risas)
