Detrás del icónico clip de «Just» con Jamie Thraves

El director Jamie Thraves había salido de la universidad hacía un par de años cuando se acercaron a él para que dirija el video de «Just» de Radiohead, un corte de The Bends de 1995. Thraves consiguió el trabajo a través de su reciente empleador, Oil Factory Productions – una compañía de producción de videos manejada por John Stewart, hermano de Dave Stewart de Eurythmics. «John le mandó mis producciones a Dilly Gent, el encargado de los videos de Radiohead, y ella me envió ‘Just’ para que lo escuche», recuerda.
Pronto, Thraves terminó dirigiendo uno de los videoclips más icónicos de los noventa – un corto atrapante en el que un hombre se acuesta en una vereda de Londres, sin poder explicar por qué. Una multitud se agolpa alrededor y los miembros de Radiohead miran desde arriba.
«Sentí escalofríos cuando me di cuenta que el final de la historia funcionaría perfecto con el solo de guitarra ascendente», recuerda. «Otra gente me dijo que sintió lo mismo. Desde entonces, traté de compartir esa sensación en mi trabajo. Es adictiva».

¿De quién es el concepto del video?
Escribí y dirigí todo desde cero. Era un libreto de 10 páginas con diálogo. Originalmente, iba a ser mi próximo corto, pero cuando escuché «Just», mi historia y la canción explotaron en mi cabeza y se fundieron, como si fueran siempre hubieran sido parte del otro. Literalmente, tuve una explosión en el cerebro. Como que me enceguecí por una milésima de segundo, por la sorpresa.

¿Cuánto tomó la grabación del video?
Dos días. Un día en en un estudio en Londres para grabar a la banda tocando. Construímos todo un departamento – quería ver a la banda desde cualquier ángulo. El set se construyó en una plataforma elevada, para poder verlos cuando miran por la ventana.
El segundo día fue grabado en un lugar cerca de Liverpool Street Station, en Londres. Jugué con el vestuario, diseño e iluminación porque quería que no fuera fácil identificar dónde y cuándo se había grabado el video. Quería que transmitiera atemporalidad. La estética está inspirada en las películas de Hitchcock y también en The Conformist de Bertolucci. El actor principal – el que se acuesta en el piso – recibió ese rol solo porque me recordaba a Jean-Louis Trintignant.

¿Cómo era la atmósfera en el set?
Muy emocionante. Todos estaban sorprendidos por la canción, pero todos sabían que estábamos haciendo algo que iba a ser especial porque estábamos trabajando con una banda que iba a ser enorme. Radiohead fue el equivalente de Los Beatles o Los Stones de mi generación, quizá hasta los Nirvana del Reino Unido. Aunque no eran tan conocidos en ese momento, todos sabíamos que era mágico.

¿Cómo fue trabajar con la banda?
Todos estaban felices con la idea. Creo que sabían que iba a funcionar muy bien con la canción. Me dijeron que habían tenido una charla antes de la toma y habían acordado darlo todo con su performance, y lo hicieron. Después de cada toma, volvíamos al set y parecía cambiar el aire, como si la banda y la canción hubieran reacomodado algunas partículas. Recuerdo que mi piel estaba erizada.
También recuerdo a Thom sentado en la cama del set tocando una canción en la acústica. No recuerdo si era algo conocido o no, pero recuerdo que tenía una manera inusual de tocar la guitarra rítmica; no había escuchado nada similar antes. Extraño, con ritmo stacatto, hipnótica. Como si un extraterrestre tocara la guitarra.

Los fans se preguntan hace años qué dice el hombre al final del video que hace que la multitud también se acueste en el suelo. ¿Qué dice?
No le he dicho a nadie en 25 años. No tenía idea de que iba a causar tanto revuelo e intriga, lo juro. En ese momento, simplemente no vi opción más que eliminar lo que dice; aumentó la magia. Revelar eso simplemente mataría el video. Hay una respuesta muy lógica y simple, un concepto, lo que sea – pero no importa qué tan buena sea, siempre va a decepcionar. Les he contado a algunos cercanos durante los años.
A veces estoy tentado de ir a YouTube con un seudónimo y explicar la verdad en medio de tanta conjetura. Quizá ya lo hice. Mirá, estoy hablando mucho. Estaba pensando en decirles a mis hijos, Thomas (15) y Harvey (12), como para pasarles el secreto familiar, pero para ser honestos, es una carga. Que te pregunten siempre y tener que decir «no, lo siento, no te puedo decir». Por eso no estoy seguro si quiero hacerlo.
Probablemente me lleve el secreto conmigo, a menos que un fan multimillonario de Radiohead quiera comprar el secreto. Puede que lo piense muy bien, pero les costará un montón enorme de dinero, y deberían firmar un contrato de que guardarían el secreto. Quiero revelar la respuesta, como ves; ha sido una gran carga pero también es genial ser el único que lo sabe. Es como haber dado con el sentido de la vida. Quizás lo hice. Por favor, no me hagas decirte. No quisieras saberlo.

Publicado originalmente por RollingStone, el 13 de Marzo de 2020
Texto original por Angie Martoccio.