18 de octubre de 2026

Publicado por The Times, el 17 de Octubre de 2026.

En una entrevista exclusiva, el cantante revela el amor que tiene por el escritor desde que era pequeño y por qué fusionó Hamlet con el clásico de su banda, Hail to the Thief.

Thom Yorke y yo discutimos sobre los diferentes puntos de entrada al mundo de Shakespeare. Muchos tienen dificultades con el escritor en la escuela – tres horas de una obra teatral con actuaciones poco memorables son suficientes para dar una mala impresión que dura toda la vida, y eso hace que sorpresivamente encuentren puntos para ingresar a este mundo después. Para algunos, puede haber sido la versión de Romeo + Juliet de Baz Luhrmann; para otros puede ser Judi Dench evocando la memoria de su marido, Michael, recitando el Soneto 29 en el programa de Graham Norton en 2023: «porque el recuerdo de tu dulce amor trae riquezas…» Búscalo; es sorprendente; y la respuesta a cualquiera preguntando por qué estas palabras duraron 400 años.
«Pero yo ingresé desde un lugar completamente diferente», dice el vocalista de Radiohead, con una sonrisa. A Yorke le gusta Shakespeare desde que era pequeño en Abingdon, una escuela privada en Oxfordshire; «porque tuve mucha suerte; tuve un profesor genial, y cuando tenía 15 me obsesioné con Othello. Escribía ensayos y la pasaba muy bien. ¡En serio! Iago era el mejor personaje que había leído; a veces leer Shakespeare es como una droga que te hace meterte profundo y quieres volver por más. Lo estudié en la universidad, y si, quizá cuando ves una versión de la Doceava Noche pienses que es muy mala, pero seguro le das una nueva oportunidad en el futuro esperando que una nueva producción la haga quedar mejor».

Yorke toma café en el bar del Barbican en Londres, donde su intento de atraer tanto gente que desertó de Shakespeare como seguidores acérrimos – además de seguidores de su banda – comienza una residencia de 12 semanas. Hamlet Hail to the Thief es una obra teatral que mezcla temas como fantasmas y dictadores del texto de 1603 de Shakespeare con el políticamente cargado y áspero álbum de Radiohead de 2003, Hail to the Thief.
Dos grandes instituciones británicas – Radiohead, que regresó luego de un parate el año pasado para dar 20 shows y volverán a salir el año próximo, y Shakespeare, que nunca se fue – se han reunido para algo emocionante y arriesgado. Estuve presente en el estreno en Manchester en Mayo de 2025 y, luego de una breve aparición en el Royal Shakespeare Company en Stratford-Upon-Avon, llega a la capital.
«Esto es todo nuevo para mí», dice Yorke. Nunca antes lo ví tan relajado – con una gorra que dice ‘comienzos de los 90’ en su cabeza, que es algo como una broma interna y autoreferente que no me parece hubiera sido divertida en el pasado. «Todo esto ha sido intimidante. Me costó aceptar la idea de poner uno de nuestros álbumes con una obra de Shakespeare, pero recuerdo leer en una biografía de Shakespeare de Peter Ackroyd que Shakespeare solía usar música para las transiciones entre las escenas. Ahí pensé que podía funcionar».

Quizá esto sea el comienzo de algo … ¿qué tal Macbeth OK Computer? ¿La Tempestad Kid A? Yorke me responde con una de sus miradas. «Por supuesto que no».
Me reuní con Yorke y los co-directores de Hamlet Hail to the Thief – Christine Jones y Steven Hoggett, dos grandes nombres en el mundo del teatro con CVs eclécticos que van desde Harry Potter and the Cursed Child a conciertos de David Byrne, respectivamente. Ha sido un trabajo colaborativo entre los tres. Yorke aparece listado como co-creador orquestador y está a cargo de dirigir la banda que aparece en el escenario. Y la banda no incluye – como deja bien claro el sitio web – a Yorke o algún miembro de Radiohead. «En Nueva York, la gente pedía reembolsos cuando se enteraron que Tina Turner no estaba en el escenario para el musical Tina», dice Hoggett para aclarar. «Estaba muerta, por cierto».

Hamlet Hail to the Thief cobró vida gracias a la visión de Jones. «¡es todo tu culpa!», dice Yorke, riendo. Ella sonríe. «fueron una serie de coincidencias», dice Jones. «Años atrás, estaba diseñando una producción de Hamlet mientras escuchaba a Radiohead y luego los vi en vivo en 2003 en el Madison Square Garden y me voló la cabeza. Mi pareja en ese momento hizo la primera conexión. Me dijo ‘oh, The Gloaming sería un muy buen punto inicial para el fantasma’. Ahí me di cuenta de cómo muchas canciones le hablaban directamente a la obra».
Le pregunto a Yorke si tenía Hamlet en mente cuando compuso el álbum. «No», dice, «pero estaba fascinado. Es como Pink Floyd y la idea de que The Dark Side of the Moon encaja con El Mago de Oz; es un paralelo». El álbum y la obra comparten cierta paranoia. «Este álbum se hizo rápido», dice Yorke; «era una respuesta a ver cómo un estado puede ser tomado por la fuerza» – en referencia a la elección de 2000 cuando George W Bush resultó ganador luego de varios incidentes en Florida.
«También estaba pasando tiempo en Cornwall, que está un poco encantado pero de buena forma. Hay áreas en los bosques donde parecen haber cosas centenarias y las siento atravesarme cuando camino. Sé que suena loco, pero cuando comenzamos este proceso no me sorprendió que encajen tan bien por mis obsesiones en ese momento»

Funciona bien – especialmente cuando la frase de «There There», la mejor canción de Hail to the Thief, refleja la mente atormentada de Hamlet: «solo porque lo sientes, no significa que esté realmente ahí». Y luego, al final, mientras el estado de Dinamarca se sume en el caos, las letras «las lluvia cae, las lluvia cae» se repiten. Le pregunto a Yorke si es porque en realidad quiso decir «el reino cae» – como si el reinado se derrumbara en Estados Unidos y ahora en Dinamarca. «Oh no», se sorprende. «No aceptaré eso; no hacemos juegos de palabras. ¡Paso! le deberías preguntar a literalmente cualquier otra persona pero no a mi».
La obra de teatro es cautivante porque no es como cualquier otra obra de teatro. «Es más como un concierto», dice Jones. Hoggett dice que lleva tiempo acostumbrarse. «En Manchester, la gente que venía tomaba cuatro o cinco pintas antes de sentarse en su silla y después decían ‘oh, mierda, realmente es Hamlet'».
Se siente como Shakespeare para los que se quejan de Shakespeare – rápido, 90 minutos cargados de emociones. «La obra es un experimento sobre Hamlet para ver qué tan lejos puede ir antes de que se le rompa el corazón», dice Jones. «Quería que esas emociones sean rápidas y estúpidas porque la gente en la obra hace elecciones estúpidas. Es una obra sobre errores, pero los errores no se sienten como tales cuando se los estira cuatro horas. Queríamos que sea un thriller policial, más que un minucioso análisis.

«Shakespeare ha sido asesinado sobre el escenario durante mucho tiempo», dice Hoggett; «hay una larga tradición de hacerlo lento, mesurado y serio, y nuestra propuesta es lo opuesto. Es peligrosa, viva y furiosa. Y en otros momentos, increíblemente triste».
¿Es importante hacer Shakespeare con una sorpresa en la actualidad? «Pues, no es fácil encontrar muchos Shakespeares tradicionales», dice Hoggett. «Aproximadamente 90 por ciento son un intento de modernizarlo. Y si, ponerlo junto a un álbum es un gira enorme, pero depende de cómo sea hecho. Hay algunos muy malos – Macbeth en un campo de concentración, o clichés donde todos están en medio de combates al estilo Irak, vestidos de verde. Y eso solo te dará tres estrellas …»
«¡Duro!» dice Yorke, riendo.
«Y cierto», continua Hoggett. «Pero es una obra muy larga, por lo que muchos directores tienen que idear algo nuevo, o nadie los va a ir a ver al teatro, y eso es lo que quieren los recintos. Sobre todo, preguntan cuál sera la predicción de espectadores. Es un pre-requisito, ciertamente para Shakespeare».

Hamlet Hail to the Thief estará en cartel hasta fines de Enero. Después, en Mayo, Yorke sale de gira nuevamente con Radiohead, para hacer 21 shows en Australia y Japón. LA gira europea fue un éxito; reseñas positivas, asistencia cautivada – pero ¿cómo fue para el cantante?
«Honestamente, ¿la primera noche en Madrid?» dice Yorke con ojos bien abiertos, «casi que no pudimos subir al escenario; estábamos temblando. Fue la primera vez en la que estábamos en esa situación en años y hay partes que no olvidaré. La gente enloqueciendo y yo dándome cuenta de que éramos parte de eso. No se trató de ser el centro de atención, sino de ser parte del todo».
Todo se resume en la conexión, algo que Yorke siente que falta en la sociedad desde que escribió la obra de arte que cuestiona la tecnología, OK Computer, en 1997. En un momento, explota: «¿has visto sobre sexo y redes sociales? El sexo, en general, está decayendo. En qué momento nos detenemos?», sonríe.
Siempre pensé que pasar tiempo con Yorke era mejor de lo que la perezosa opinión pública dice. El hombre es un entusiasta que quiere que te entusiasmes también – esta vez, compartiendo su amor por Shakespeare.
«Tu sabes, he pasado toda mi vida mirando las caras de la gente», dice, «calculando si les gusta algo o no. Y con Hamlet puedes sentir la resistencia, pero es un concierto en el que si no te gusta una parte, puedes esperar a la siguiente. Eso es familiar con Radiohead, pero esto es diferente. Así que, desde el comienzo, Hamlet mira a la audiencia y los desafía. Les dice «¿están conmigo en esta? ¿o no?».

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