Publicado originalmente en Spin Magazine. Texto original por Steve Appleford, publicado el 20 de Mayo de 2026
Para el guitarrista Ed O’Brien, la larga pausa de Radiohead fue un periodo de oscuridad y revelación.
La pandemia jugó una parte, mayormente al forzarlo a detenerse lo suficiente como para enfrentar los demonios que lo han seguido desde su infancia. Y este despertar emergió en la nueva música que ha creado para su segundo álbum solista, el hermoso y meditabundo Blue Morpho.
A través de una videollamada desde su casa en Gales, O’Brien repetidamente describe la «noche oscura del alma» que experimentó durante los aislamientos. Los sentimientos de ese periodo se pueden oir en el tema que abre el álbum, «Incantations»; a medida que la canción se alarga y profundiza, con capas de guitarras y beats, la voz de O’Brien canta calma «aquí viene el miedo / y los fantasmas de el pasado / todos estos años / todavía huyo de ellos … cayendo en el profundo agujero».
Grabado en Londres con el productor Paul Epworth, Blue Morpho se despliega, a veces masivo y a veces sutil. Es un álbum de atmósferas y sentimientos profundos, y es el tipo de música que se puede poner en un bucle sin fin. Aunque Radiohead volvió a la acción después de una pausa de 7 años en 2025, hacer su segundo álbum fue integral de maneras novedosas. «Mi rol en Radiohead es desarrollar la canción de manera sonora, pero para mi álbum, fue completamente diferente», dice al comparar su canciones con el trabajo que hace para el aclamado grupo inglés, que co-fundó a los 17 años. «En un álbum de Radiohead, tradicionalmente llego al estudio temprano y trabajo en sonidos, y mucha investigación y diseño, por decirlo así. No tengo tiempo de hacer eso en mi álbum, porque toco, escribo, hago letras; estoy haciendo mucha más guitarra rítmica, que es algo que amo».
Para inspirarse, O’Brien se volcó a los artistas del pasado que experimentaron sus propias transformaciones a fines de los 60 o comienzos de los 70. Exploró los momentos cuando Miles Davis se puso eléctrico, o cuando Sly Stone y Nick Drake encontraron sus voces; cuando los Beatles evolucionaron en Revolver.
«Soy un obsesivo del sonido», agrega O’Brien, sobre su crecimiento durante la creación de Blue Morpho. «Cuando vuelves al mundo de Radiohead, es lindo poder tener el lujo de tocar con cajas extrañas y sonidos por un largo tiempo».
Tu primer álbum comienza muy electrónico con «Shangri-La». Este nuevo álbum es lo contrario, y abre con el sonido de una guitarra acústica. ¿Cómo refleja esto tu estado mental?
No fue algo deliberado. Simplemente sucede de la forma que sucede. El álbum viene de un lugar oscuro, y de estar en una noche del alma. Las cosas que surgieron fueron mayormente acústicas, porque estaba en un cuarto, y fue durante el segundo aislamiento, y no podíamos ir ningún lugar. Lo que amo del proceso creativo es que a veces pasa que escribes una idea musical, o pasa algo, y de repente puedes escuchar el resto de la canción. Puedes imaginar las posibilidades de eso. Es bizarro, porque dentro ese sonido de acústica, no es el único sonido que escuchas. Contiene las posibilidades de un universo musical.
Hay canciones que suenan meditabundas, como un mantra.
La música que escribes obviamente es una expresión directa de donde estás en la vida, y es a menudo el tipo de música que quieres escuchar. Por los últimos 20 años he estado aprendiendo meditación, y se ha convertido en una parte importante de mi vida – el lado espiritual de mi conexión con eso es muy importante. Y lo que pasó en esa noche oscura del alma es que me conecté muy profundamente con eso.
Es interesante porque la música que podía escuchar en ese momento tiene muchos silencios – escuché Requiem de Fauré, o Spirit of Eden de Talk Talk, o In a Silent Way de Miles Davis. Todos estos álbumes tienen mucha quietud. Y para mí, cuando logras cierta quietud, es cuando el espíritu aparece, cuando te sientes conectado. Siento lo mismo con la música.
Tuvo que ver con mantras y repetición, y estas cosas son parte de una disciplina espiritual. No estaba tratando de hacer nada deliberado. Tenía una sensación de que lo que quería hacer era algo así como música sagrada. Escucho mucho de Alice Coltrane, esa música devocional. La amo, pero no quiero forzarla. Tiene que ser algo natural, porque también me gusta la música poderosa. Cuando escuchas algo como «Kashmir» de Led Zeppelin, escuchas ese poder; tiene algo sagrado. Creo que Zeppelin tocó esos momentos de manera brillante. Escuché A Love Supreme de John Coltrane muchísimo, tratando de comprender ese idioma, o esa sensación. Nunca fuerzo nada. Es simplemente lo que sale, y se siente bien.
Ser parte de una banda enorme como Radiohead probablemente agrega cosas a considerar cuando haces un álbum solista. ¿a qué apuntas o tratas de evitar?
Con el primer álbum eso fue cierto. Me preguntaba si podía hacerlo. A veces, lo que producimos con Radiohead me paralizaba. Este álbum está más alejado de Radiohead; de cierta forma me había olvidado de Radiohead, y eso fue muy liberador. El primer álbum no es lo mejor que podía ser la mayor parte del tiempo. Usé muchísima energía preocupándome por eso. Para este, no me preocupé. Para mí, este álbum fue co-compuesto con mi espíritu. Literalmente, estoy soltando. No había reglas. Realmente acepté estar en este lugar muy incierto.
Es como un rio, en el que viras muy suavemente; algo así como «Oh, mirá, esta persona entra en mi vida, y es un compositor llamado Tõnu Kõrvits de Estonia, y he escuchado su trabajo por primera vez. Pues, necesitamos alguien que arregle las cuerdas. ¿Por qué no le preguntamos a Tõnu si puede hacerlas?» Ese tipo de cosas en la vida, cuando sueltas, cuando te rindes. Me encanta el desafío, y amé no saber qué pasará y la incertidumbre.
Tu primer álbum se grabó antes de COVID, y este salió después. ¿Cómo se conecta esta noche oscura del alma de la que hablas con este período?
La única razón por la que se conectan es porque nos forzó a todos a detenernos; yo incluido. Había estado escapando de estos fantasmas de mi infancia por un largo tiempo. No me di cuenta, porque me mantuve muy muy muy ocupado. Y en el segundo aislamiento, no podíamos ir a ninguna parte. Y fue como si finalmente tuviera que escuchar, y ahí fue cuando la depresión se instaló, y fui muy afortunado. No tenía que trabajar; podía sumirme en ella. Mi esposa, que es kinesiologa, fue de mucha ayuda. Amo las obras de Gabor Maté [doctor y autor]. Leí su libro When the Body Says No, y tuvo un impacto profundo en mí.
La gente me decía que estaba decepcionado porque mi álbum salió durante la pandemia. No, el lanzamiento de un álbum no se comparaba en nada con lo que estaba pasando en el mundo. Tuvimos que ajustarnos, pero para mí los aislamientos fueron maravillosos, porque me forzaron a detenerme y a lidiar con estos demonios. No corríamos, no nos distraíamos. Era como si si aceptáramos que debíamos caminar por el fuego, sentarnos en el laberinto. No había donde ir.
De eso habla la primer canción, «Incantations»; es sobre – estar en un laberinto, y debes llegar a un lugar donde finalmente ves la belleza de la oscuridad, porque hay belleza ahí. Pero eso significa que debes enfrentar tus miedos. Porque es un viaje del alma; es como el Infierno de Dante; es a mitad de la vida. Me perdí en el bosque. Este es el arco del héroe. Es lo que los sabios, poetas, todos han escrito por mucho tiempo.
¿Puedes darnos algo de información sobre tus demonios?
Los detalles no importan porque no es justo para los involucrados. Pero es como dice Gabor Maté – gran parte de las adicciones y depresión, las semillas de eso, están en la infancia. Y lo que sucede es que cuando eres niño reaccionas creando una estructura para sobrevivir y lidiar con la vida, y después crees que puedes continuar así. Es tu forma de vida, pero después de cierto tiempo deja de funcionar. Son solo adaptaciones que haces cuando eres joven para sobrellevar la situación. Es increíblemente liberador pensar «ese no soy yo». Entonces ¿quién eres?.
La [mariposa] blue morpho, ¿eres tú?
Pues, tu sabes, es curioso. No hice la conexión hasta que Tõnu Kõrvits escuchó la segunda canción del álbum y me dijo que amaba ese tema, y que obviamente era un gran candidato para el nombre del álbum. Y pensé que tenía razón, pero no lo había pensado antes. Estaba exactamente en mis narices. Por supuesto, es como la oruga entrando en el capullo, en ese lugar oscuro, y emerge con alas.
Las letras ¿surgieron inmediatamente, o las trabajaste por un tiempo?
Esa ha sido la parte más difícil para mí. La música es fácil. Me gusta el desafío, y amo las palabras. Realmente aprecio las palabras de cierta manera. Siempre amé las letras de Thom – y obviamente de gente como Lennon y Dylan y Leonard Cohen y Michael Stipe. Pero como guitarrista, mi foco fueron siempre las guitarras y las melodías y el sonido de la banda; el cambio hacia las letras y las palabras ha sido hermoso. Mis cuadernos ahora están llenos de palabras. Amo el arte de las letras y amo el proceso, pero todavía es un gran desafío.
Ese tema particularmente, «Blue Morpho», es cinemático con las cuerdas. Debe haber sido una experiencia grabarlas.
Nuevamente, la idea fue dejar ir. Había conocido a Tõnu en Estonia en una conferencia de música y habíamos estado sentados lado a lado en una cena – misma edad, y puntos de referencia muy interesantes muy similares, pero él es un compositor clásico. Escuché su material, y era hermoso. Y más o menos tres meses después, tenía un par de temas que ganarían con algunas cuerdas. Y en lugar de recurrir a los arreglistas usuales en Londres, pensé en él. Le envié un email; le envié «Blue Morpho» y «Sweet Spot». Y lo que me devolvió fue sorprendente. Son cuerdas al estilo Scott Walker.
Es muy diferente a «Teachers», que tiene un groove muy marcado.
Es muy cinemática para mí. «Teachers» es sobre una experiencia con psilocibina en los bosques de Dartmoor, un lugar muy antiguo en Gran Bretaña, muy celta. Cada año, unos amigos y yo vamos a acampar cerca de un fuerte de la Era de Hierro en los bosques; hemos estado haciendo esto por años. Hacemos una fogata y consumimos hongos. Es una experiencia hermosa y sorprendente. Siempre son diferentes, y una noche, salí a caminar – era la 1 de la madrugada y estos bosques son milenarios y mágicos. Estaba probando diferentes cosas con los acordes y de repente di con algo que me pareció era lo adecuado para la canción. Es sobre esa noche.
Philip Selway toca en algunas canciones. Ha sido interesante escuchar su material solista también – ver a diferentes miembros de Radiohead crear cosas por separado, yendo en su propia dirección.
Philip tiene mucha onda, y lo que hace tiene peso. Lo he dicho antes: las dos cosas que identifican al sonido de Radiohead son la voz de Thom y la batería de Philip – el sentimiento. Phil realmente siente lo que hace.
La mayoría de la gente en este álbum no son parte de Radiohead. ¿Cómo reuniste esta banda?
Respecto a los demás músicos, básicamente recurrí a Dave Okumu. Dave tiene su banda, los 7 Generations, a quienes hbía visto en vivo; le hablé y le dije que estos músicos son exactamente lo que busco. Ha creado una comunidad, una aldea de músicos. Primero y principal, tienen un talento increíble, pero además de eso son gente muy muy buena.
Shabaka fue una sorpresa. Lo vi tocar en Glastonbury en 2023, justo cuando anunció que no iba a tocar más el saxo. Quería surmergirse en el mundo de las flautas. Y lo vi en un escenario sorprendente en las colinas de Glastonbury. Todo mi álbum se grabó en 432Hz. Es una frecuencia importante. Y le pregunté si alguna de sus flautas estaban afinadas en 432Hz. Tuve una constelación de estrellas en mi álbum.
Es interesante que menciones esa frecuencia. Recientemente hablé con Ziggy Marley, que está grabando todo en esa frecuencia.
¿En serio? Eso es muy importante, Steve. Todo el mundo, incluyendo a mis compañeros de Radiohead, cuando lo sugerí, pensaron que estaba loco y que era algo New Age. Para «Blue Morpho» y «Sweet Spot», les tomó una hora a los músicos acostumbrarse al tono un poco más chato, porque su afinación es en 440, o para los conciertos 442.
Me complace mucho escuchar que Ziggy Marley lo está haciendo. Hace diez años, la gente se reía de mi. Recuerdo que lo puse en Instagram y me decían que me deje de joder con esas cosas de hippies. Pero ahora todo el mundo lo acepta. Es algo poderoso.
Ziggy hizo su nuevo álbum, Brightside, de esa forma y dice que nunca volverá atrás.
Hermoso. No, yo tampoco. Nunca volveré atrás. Comencé con el álbum anterior. No pude hacerlo completo por los pianos y los teclados, así que solo pude hacerlo en las canciones con guitarra. Pero comencé este viaje en 2013 y en este álbum me dije a mí mismo que debía ir a fondo.
¿Todavía te mantienes al margen? ¿Se lo volviste a mencionar a Radiohead?
Es interesante, porque … cuando se los mencioné para A Moon Shaped Pool, a comienzos de 2014, sonaba como un fanático religioso. Me miraban como diciendo «no vamos a hacer eso». Pero tres o cuatro años después, Thom me dijo que Aphex Twin había estado hablando de eso. Hay mucha gente que lo siente y le da curiosidad. Se siente como el comienzo de algo, particularmente en los últimos seis años.
En una de tus recientes entrevistas, te citaron diciendo que la pausa en Radiohead fue una separación. ¿Fue una separación en realidad o una pausa sin fecha límite?
¡No! Alguien debe haber malinterpretado. No fue una separación en ningún momento. Fue una pausa. No seríamos tan estúpidos. Simplemente necesitábamos una pausa. O sea, somos una familia. Todos necesitan alejarse de la casa, ¿no? y volver para Navidad todos los años.
Ese fue el final de un capítulo. Los vínculos y las relaciones, es como una familia. Nuestros hijos tienen buenas relaciones con los demás, como primos. Tienen un vínculo como los hijos de los tipos en Radiohead, las familias de Radiohead. Solo ellos conocen esa experiencia. Es algo hermoso, así que nunca podríamos separarnos. Sería una locura.
Y ¿Blue Morpho viene de esa pausa?
Si, y es genial que Philip esté haciendo álbumes, Thom y Jonny, obviamente tienen una creatividad sin fin, y tienen The Smile y las bandas sonoras y eso. Y Colin está con los Bad Seeds, tocando con Nick Cave, que es hermoso. Yo hago lo mío.
Fue hermoso reunirnos en los shows a fines del año pasado. De cierta forma, puedo ser más objetivo sobre Radiohead. No había pensado en esto en los últimos siete años, pero ahora pienso que es genial – todos los miembros de la banda siguen siendo creativos y haciendo cosas. Muestra qué tanto amamos la música, y muestra que Radiohead es como haber ido a una buena universidad. Todavía lo hacemos por los motivos correctos. Lo hacemos porque lo amamos.
