Philip Selway: ¿hacia dónde vamos?

(c) James Cumpsty - Philip Selway
(c) James Cumpsty – Philip Selway

Kid A salió hace relativamente poco, pero ya tienen listo un sucesor ¿cómo es eso?
PS: Queríamos darle a la gente una perspectiva más completa de lo que hicimos durante los 18 meses de grabación. Al final de ese período, tuvimos que decidir si queríamos sacar un álbum doble – lo que hubiera servido mayormente para limpiar los estantes de material – o dos álbumes separados.
Al final, decidimos que era mejor dosificar el material en porciones más digeribles en lugar de lanzar todo en un solo álbum, sin darle a las canciones un espacio para desarrollarse. Por eso, compilamos dos álbumes – cada uno con su propia personalidad y gusto. Kid A fue el primero en salir, y Amnesiac lo seguirá pronto.

¿Lanzarán singles para Amnesiac? Kid A no tuvo ninguno, ¿cierto?
Si, lanzaremos singles con este álbum. Kid A no se prestaba a ese tipo de consumo – funcionaba mejor como un todo. En el pasado, tratamos de que los álbumes logren muchas cosas y de tildar muchas casillas, pero con Kid A nos enfocamos en la selección precisa de lo que queríamos expresar. Es más cohesivo y por eso no es tan accesible inmediatamente.

Jonny Greenwood dijo que Amnesiac es el primer álbum de Radiohead que pudo escuchar después de terminar las sesiones. ¿Necesitas un poco de tiempo después de terminar un álbum para poder apreciarlo?
Con los anteriores álbumes me di cuenta de que necesitaba unos seis meses antes de poder escucharlos objetivamente. Trabajamos durante tanto tiempo en estas canciones, pero Kid A salió hace un tiempo, por lo que hemos tenido tiempo para distanciarnos de Amnesiac. Necesito ese espacio antes de poder escuchar un álbum terminado – muchos de los fantasmas de las sesiones desaparecen para ese momento.

Suena tenso. ¿Es difícil trabajar con Radiohead en el estudio?
Pues, esta vez compusimos al mismo tiempo que grabamos; no teníamos nada al comienzo de las sesiones. Tratamos también de ir más allá de simplemente grabarnos en vivo – aunque el nuevo álbum y Kid A tienen algo de eso. Tratamos de reconstruir algunas cosas, nada más. Teníamos ideas sobre cómo queríamos trabajar y cómo solíamos trabajar, y nos costó entender todo eso. Por momentos, fue frustrante; nos preguntábamos a veces si teníamos lo que necesitábamos para seguir funcionando como banda – mucha introspección durante diferentes etapas. Pero eso es algo bueno. Cuando te das cuenta de que estás cómodo en lo que haces, tu música pierde emoción y energía, por lo que pasar por eso fue necesario; al menos para nosotros. Pero hace que el proceso sea arduo.

Entonces, ¿no disfrutas el proceso de grabación?
Ehm, disfruté partes. Pero tenés que recordar todo el tiempo que estás en una situación complicada. A veces es difícil porque estás completamente sumergido, pero tenés que hacerlo.

En Kid A, la falta de «banda tocando junta en una sala» es evidente. ¿Podrías describir cómo trabajaron en el estudio?
«The National Anthem» es un buen ejemplo de lo prolongadas que pueden ser las sesiones: Comenzamos grabando esa canción al final de la gira por el Reino Unido que hicimos para OK Computer en 1997. La base rítmica salió de una improvisación que Thom y yo hicimos en aquel momento. Grabamos cinco minutos más o menos de lo que estábamos haciendo y después tomamos secciones y las loopeamos, por lo que no se siente como si fueran solo dos compases repetidos una y otra vez. Creo que hay unos tres o cuatro loops en ese tema, y todos son de 16 compases más o menos.
Después de eso, no lo volvimos a tocar por 18 meses. Estábamos felices con la base rítmica, pero por mucho tiempo no sabíamos qué más agregarle. Comenzamos a probar cosas y terminamos poniéndole vientos. La canción terminó siendo absolutamente diferente a la idea inicial, pero tenía sentido.
Hay algunas canciones que definitivamente necesitan un espacio para desarrollarse. De otra forma, corres el riesgo de poner cosas a medio terminar y que no han tenido tiempo de alcanzar su máximo potencial. Y todo eso te lleva a sentirte frustrado porque desperdiciaste una idea buena.

¿Todo llevó tanto tiempo?
No, hay canciones que salieron más rápido. Ahora no se me ocurre ninguna. Ah si, «Knives Out» de Amnesiac salió bastante rápido ahora que lo pienso. Esa la grabamos en Copenhague – tuvimos sesiones en París y Copenhague. La canción estaba ahí, y solo nos llevó tiempo probar diferentes arreglos y cosas. Probamos acelerándola, y ahí todo cerró más. En lo que refiere a la composición al menos.
Grabarla y poder encontrar el sonido correcto llevó un tiempo. Solemos tomar caminos sin salida por un tiempo y volvemos después a donde estábamos, porque nos interesa mucho lograr que las cosas suenen interesantes.

¿Cómo ha cambiado el enfoque de componer un álbum en Radiohead desde Pablo Honey o The Bends hasta ahora? Suenan muy diferentes…
Solíamos ensayar mucho antes de ir al estudio, por lo que sabíamos más o menos lo que íbamos a hacer. Hacer las cosas de la manera opuesta es interesante, porque hace que las canciones desarrollen una vida propia cuando salen del estudio, en lugar de haber sido desarrolladas hasta el mínimo detalles antes de grabarlas. Parte de la idea de trabajar en Kid A y Amnesiac de esa forma era asegurarnos de que no sonaríamos como una parodia de nosotros mismos. A veces tienes que hacer algo así solo para descubrir qué es lo que te gustaba de vos mismo al comienzo.
Al final de OK Computer, creo que estábamos frustrados porque teníamos la sensación de que seguíamos trabajando como en Pablo Honey. E inclusive en Pablo ya estábamos haciendo lo mismo que veníamos haciendo hace mucho, porque habíamos grabado un poco en la universidad. Parte de la dificultad de hacer OK Computer fue tratar de abandonar esas viejas maneras de trabajar que veníamos arrastrando desde la escuela secundaria.
De muchas formas, después de OK Computer, éramos solo una versión sofisticada de la banda de escuela que éramos al comienzo. Sería una pena perder eso completamente, porque nuestro trabajo conjunto es lo mejor que tenemos. Pero lo que parece genial cuando tenés 16 o 17, no parece tan genial a los 30.

¿Sientes que estás en una banda diferente ahora respecto de la que grabó Pablo Honey?
Creo que las sesiones de Kid A y Amnesiac no tienen paralelo alguno a las de Pablo Honey. En aquel momento, fuimos al estudio e hicimos dos semanas de preproducción muy vigorosas y después grabamos todo en tres semanas. Y eso nos pareció mucho tiempo. Y ahora nos llevó un año y medio …
La prioridad en Pablo Honey era capturar interpretaciones decentes de la banda, y ya no estamos en ese punto; ese fue el modo de trabajo hasta OK Computer. Supongo, pero espero que volvamos a eso.
Somos mejores músicos ahora de lo que éramos en ese entonces, y me encanta lo que pasa entre nosotros cuando tocamos juntos. Sucede algo único y eso todavía me emociona.

¿Te percibes como un baterista en el sentido más puro de la palabra o eres simplemente un elemento en esto llamado Radiohead, y simplemente disfrutas tocar la batería?
Generalmente me siento más como lo segundo. Creo que es difícil de describir, pero siempre hemos encarado todo como banda en lugar de como un grupo de individuos, o sesionistas. No quiero con esto desmerecer a los sesionistas – hacen cosas que yo no puedo. Pero es simplemente nuestra forma de trabajar.
Después de OK Computer, no toqué la batería por seis meses. Había perdido el entusiasmo por el instrumento. Siempre nos concentramos en tocar como banda, y presentar lo que hacemos como banda y eso requiere muchas otras cosas además de tus habilidades como músico. Cuando firmas un contrato y sales de gira, es muy difícil hacer algo más que perfeccionarte en tocar tus propias canciones.
Después de varios años de hacer eso, estaba frustrado con algunos aspectos de mi capacidad como baterista. Sabía que funcionaba en el contexto de Radiohead, pero no sabía si podía ponerme a mi mismo en una categoría más amplia de baterista. Y eso es porque no había tocado con nadie más, fuera de la banda, por casi una década.

Pero ahora estás tocando la batería. ¿Qué cambió?
Parte de mi reacción a la frustración fue no tocar la batería por un tiempo. Pero después de un tiempo, la retomé con más entusiasmo. Me di cuenta de que a pesar de no tener el perfil de músico sesionista, desarrollé un estilo bastante personal, bastante distintivo. Y eso me hace feliz. Cuando me di cuenta de que eso era tan válido como tener tus trucos, me puse feliz. No quiere decir que no me interesa trabajar en otras cosas. De hecho, el año pasado tomé clases con Bob Armstrong.

¿Cuál fue el motivo?
Quería forzarme a descubrir mi potencial. Tuve que reconocer que podía hacer más de lo que estaba haciendo. Y quería trabajar en aspectos técnicos y comprender mejor algunos estilos. Hemos hecho tanto de lo que queríamos lograr como banda, por lo que sentí que era un momento adecuado para trabajar en mis habilidades. No es la forma en la que siempre sucede, ya que la mayoría primero se desarrollan y luego firman un contrato; en nuestro caso, sucedió de otra forma.
Debo reconocer, sin embargo, que creo que somos músicos bastante buenos; no es que no podamos tocar.

¿Podrías describir qué compone tu estilo particular?
Debido a la naturaleza de las canciones de Radiohead, tendemos a probar diferentes estilos. Pero no necesariamente queremos dominarlos y copiarlos. En lugar de eso, la idea es incluir ciertos elementos de cada estilo dentro de una paleta. Quizá dentro de mi estilo haya elementos de baterías que vienen del soul, del hip-hop o de cosas jazz muy sencillas – todas ellas, de cierta forma, componen el espectro de una banda de rock. Pero ninguno de ellos es una copia fiel. Y eso es lo mejor para lograr tener un sonido distintivo en términos generales.

Pronto estarás viajando a Nueva Zelanda para trabajar en algo que parece bastante alejado de tu trabajo habitual como baterista en Radiohead. Cuéntanos sobre el proyecto….
Ed y yo vamos a hacer cinco shows con Neil y Tim Finn. Tocaremos sus canciones, por lo que tengo que aprenderlas; y también estarán presentes Johnny Marr y Eddie Vedder, entre otros. Es una gran colección de talento musical.
Neil se acercó a Ed y le preguntó si yo estaba interesado también; le dije que si, obviamente. Nos mandaron un CD con 40 canciones la semana pasada; esto es algo completamente nuevo para mi – aprender cosas que tocó otro. En las cosas que toco, generalmente compongo mis partes … tener que analizar lo que hizo otro baterista y adaptarlo a mi manera de tocar es un desafío.
Estoy tratando de encontrar una forma de abordar las canciones de modo que pueda agregarles algo en lugar de imitarlas. Es un trabajo diferente para mi. Por supuesto, conozco algunas de las canciones, pero ¡aprender 40 canciones en dos semanas es complicado!

Y solo tienen una fecha programada en el Reino Unido este año
Oh si, lo único que tenemos es un show este año. Hicimos una gira muy larga para OK Computer, y aunque nos encanta tocar en vivo, no planeamos una gira de un año o algo similar. Tocar en vivo es importante para nosotros. Nos energiza y eso podemos canalizarlo grabando u otros aspectos de ser una banda. Y no hay nada mejor que presentar algo en lo que has trabajado y ver la reacción inmediata de la gente. Será interesante ver cómo evolucionan los temas de Kid A y Amnesiac una vez que salgan al escenario.

Texto original por Jordan MacLachlan.
Publicado por Rhythm Magazine, Julio 2001.

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